viernes, 21 de febrero de 2014
"Las hojas arrimadas en el pasto daban la sensación de un colchón al cual te podías tirar sin miedo a golpearte con la tierra que se escondía por debajo. Habían pasado mas de una hora reuniendo todas esas hojas y ahora que ya estaba todo listo ambas se miraron, se dieron la mano y se dejaron caer sobre aquellas hojas escuchando como crujían con el peso de ellas, escuchando el sonido de la naturaleza y de aquel otoño que pronto se iría y daría paso al invierno, quizás al mas frío y cruel de todos ya que ninguna de las dos sabia las dificultades a las que se enfrentarían"
Creo saber en que momento escribí esto y aunque las razones son completamente distintas a las de ahora me gustaría estar como me encontraba en ese momento, en el pasto rodeada de muchas hojas, quizas a metros de mi casa pero no había donde ir en ese instante. Aquella era una época ideal porque podías salir con poleron, cubrirte el rostro y sentarte en el pasto sola porque sabias que nadie se acercaría a decirte algo, porque era algo mas comun, mas normal. El viento algo violento te golpeaba el rostro pero eso era justamente lo necesario para disimular el porque estabas ahí.
"Vivo para ver cada año caer las hojas de otoño y sentir así que el viento junto con llevárselas también se lleva mi pasado..."
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario