martes, 7 de julio de 2015
Vas en el metro, un día cualquiera a buscar cosas que necesitas a la u, aún cargas con todos tus problemas en la espalda, con el paso del tiempo hay cargas que se han hecho más livianas sin embargo aún no desaparecen y parecen como si de un segundo a otro en vez de pesar 5 kilos pesará 15 y te desequilibra todo nuevamente. Es un camino común y corriente como todos los días pero algo pasa que hace que cambies de opinión y tomes una decisión. Una canción de hip hop te hace ver la vida de otra forma y pensar en cómo se pueden solucionar las cosas, como puedes hacerlo tu misma sin necesidad de acudir a terceros. Lo piensas y todo hace sentido y de repente la mochila es mucho más llevadera, aún contiene esos kilos, ni uno más ni uno menos, pero esa canción de dos minutos hace que tu poseas más fuerza para llevarla, una convicción que no sentías hace mucho tiempo y que se apodera de ti como no creías que se pudiera.
Una extraña sensación de seguridad vuelve y te da el impulso en una semana llena de desafíos que termina bien y que logras llevar dentro de todo. Pero ¿qué pasa? ¿por qué todo vuelve a ser como antes? ¿que cambió en estos días que ya no sientes la seguridad de aquella canción? lo piensas una y otra vez, tratas de buscar el hilo que se soltó, el cable que se cortó para volverlo a la normalidad pero todo parece más confuso, es un nido donde no ves ni principio ni fin, donde no eres capaz de identificar el hilo roto, donde cada vez que tratas de hacerlo encuentras más hilos que pueden estar cortados y que ya no eres capaz de arreglar. Todo lo bueno se vuelve contra ti nuevamente, toda esa seguridad nuevamente cae y te derrumbas una vez más. Vuelves a luchar con ese nudo en la garganta que te persigue a cada segundo, con un programa de televisión, una canción, una foto, un libro, una palabra, una acción o un recuerdo. No importa que trates de hacer, no importa si haces otras cosas para distraerte porque en el segundo que te detienes el nudo vuelve y amenaza con estallar. Sabes que no es el momento, ni el lugar pero ¿habrá algún momento para hacerlo? ¿existirá el tiempo, el espacio y la persona para hacerlo? ¿podrá combinarse todo sin pasar a llevar a alguien? Una nueva incógnita te persigue, muchos cables sueltos y nuevos nudos que amenazan con estallar una vez más...
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